Un mundo ciego
Esta semana estoy asistiendo al curso de Ética, Medios de Comunicación y Solidariedad en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Vigo. En él se tratan problemas que afectan a la población infantil en los paises del sur.
Tras asistir a los diferentes coloquios es imposible que alguien pueda continuar con los ojos cerrados ante una realidad injusta. Muchas veces la perdemos de vista y nos adentramos en un mundo donde el consumismo es nuestra razón de ser.
Sin embargo, también es cierto que muchas ONGs y distintas asociaciones conscientes de todos los males que sufre nuestra sociedad luchan para erradicarlos.
Este es el caso de Pobreza Cero y Unicef. Una tarea muy importante de estas organizaciones es sensibilizar a la población con campañas destinadas a este fin. No debemos olvidar que somos nosotros los que podemos hacer del mundo un lugar mejor para nuestros pequeños. Ellos son el futuro y ¿esta es la clase de mundo en que queremos que vivan?
