Blogia
Publicidad Social

Tabaco

Incendios forestales

Incendios forestales Si los fumadores todavía no han encontrado las razones suficientemente fuertes como para dejar este mal hábito ahí va otra más. ¿Sabeis que la gran mayoría de los incendios forestales los provocamos nosotros mismos? El caso más frecuente es el de la colilla mal apagada que dejamos en cualquier lado sin pensar en las consecuencias.
Pero este no es el único descuido que puede derivar en un incendio.
En estas fechas cientos de hectáreas de bosques arden en grandes incedios que se podrían evitar. Debemos tener un poco de consideración con nuestra madre tierra y procurar dejarlo todo bien recogido antes de marcharnos de un viaje a la montaña.
En este sentido, se han inciciado nuevas camapañas de sensibilización para intentar evitar que estas catástrofes se produzcan.
Como siempre defiendo, todo empiza en nosotros mismos. A pesar de que muchos de los incendios se producen por causas naturales, muchos otros no. Es aquí donde nuestro correcto comportamiento facilitará el camino para que al menos no seamos nosotros los artífices de estos desastres contra la naturaleza.

Curiosodades sobre el tabaco

Lamentablemente muchas personas no encuentran un motivo lo suficientemente fuerte como para dejar de fumar hasta que tienen un hijo.
Ahora no será necesario esperar a que la mujer esté embarazada o al nacimiento del pequeño para abandonar este mal vicio, sobre todo si se desea tener un varón. Una nueva investigación demostró que las parejas que fumaban durante el período de la concepción son menos propensas a concebir un niño.
Lo que puede suceder en este caso es que los padres una vez que han triunfado o fracasado en su objetivo, vuelvan a recaer en este mal hábito.
Entoces yo me pregunto: ¿qué es lo importante aquí? ¿El capricho de tener descendencia masculina o la salud del pequeño y la tuya propia? Si no nos respetamos a nosotros mismos ni a las personas más cercanas ¿qué haremos con el resto del mundo?
No podemos olvidar que cada vez que un fumador enciende un cigarrillo e invade el aire que respiramos, sea quien sea la persona que esté a su lado le está perjudicando. Es entonces cuando me pregunto ¿Quién no respeta a quién?

Debate sobre el tabaquismo

Debate sobre el tabaquismo En estos momentos se está retranmitiendo en la cadena televisiva Tele 5 el programa: "Diario de... un enigma", que esta noche trata sobre la problemática del tabaquismo en la sociedad española.
La nueva Ley Antitabaco, que entrará en vigor en 2006, prohibirá fumar en los puestos de trabajo, en lugares públicos, en los locales y restaurantes de menos de 100 metros cuadrados y así un largo etc. En una palabra, eso de fumar se va acabar. O por lo menos fuera de casa.
¿Son estas medidas demasiado agresivas contra los fumadores? O por el contrario, ¿es esta normativa insuficiente para solucionar el problema?
Ante esta situación, alguien tiene que ceder. Por un lado, los fumadores no respetan a los no-fumadores al contaminar el aire que éstos respiran. A su vez, los no-fumadores no respetan a los fumadores al no permitir que se habiliten zonas destinadas para lo que ellos supone "una necesidad".
Desde mi punto de vista, tanto un extremo como el otro tienen su parte de razón. Sin embargo, mi situación como no-fumadora y alérgica al humo del tabaco provoca que me sienta realmente atacada por parte de este colectivo que ahora reivindica libertad cuando no me deja librarme de los riesgos que conlleva ser fumadora pasiva y la rinitis que esta droga me provoca.