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Niños

Un mundo ciego

Esta semana estoy asistiendo al curso de Ética, Medios de Comunicación y Solidariedad en la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad de Vigo. En él se tratan problemas que afectan a la población infantil en los paises del sur.
Tras asistir a los diferentes coloquios es imposible que alguien pueda continuar con los ojos cerrados ante una realidad injusta. Muchas veces la perdemos de vista y nos adentramos en un mundo donde el consumismo es nuestra razón de ser.
Sin embargo, también es cierto que muchas ONGs y distintas asociaciones conscientes de todos los males que sufre nuestra sociedad luchan para erradicarlos.
Este es el caso de Pobreza Cero y Unicef. Una tarea muy importante de estas organizaciones es sensibilizar a la población con campañas destinadas a este fin. No debemos olvidar que somos nosotros los que podemos hacer del mundo un lugar mejor para nuestros pequeños. Ellos son el futuro y ¿esta es la clase de mundo en que queremos que vivan?

Incendios forestales

Incendios forestales Si los fumadores todavía no han encontrado las razones suficientemente fuertes como para dejar este mal hábito ahí va otra más. ¿Sabeis que la gran mayoría de los incendios forestales los provocamos nosotros mismos? El caso más frecuente es el de la colilla mal apagada que dejamos en cualquier lado sin pensar en las consecuencias.
Pero este no es el único descuido que puede derivar en un incendio.
En estas fechas cientos de hectáreas de bosques arden en grandes incedios que se podrían evitar. Debemos tener un poco de consideración con nuestra madre tierra y procurar dejarlo todo bien recogido antes de marcharnos de un viaje a la montaña.
En este sentido, se han inciciado nuevas camapañas de sensibilización para intentar evitar que estas catástrofes se produzcan.
Como siempre defiendo, todo empiza en nosotros mismos. A pesar de que muchos de los incendios se producen por causas naturales, muchos otros no. Es aquí donde nuestro correcto comportamiento facilitará el camino para que al menos no seamos nosotros los artífices de estos desastres contra la naturaleza.

Otro día más para la colección

Otro día más para la colección Hoy, 12 de junio, se "celebra" el Día Mundial contra el Trabajo Infatil. La extrema pobreza obliga a millones de niños a trabajar para sobrevivir. Pese a ello, apenas consiguen un mísero céntimo por sus duras horas de trabajo.
Lo peor de todo es que son las grandes multinacionales las que contratan este tipo de trabajo esclavista para obtener mayores beneficios. En un día como hoy me pregunto si esos empresarios desalmados no sentirán algo por los miles de niños que trabajan en condiciones infrahumanas para ellos. ¿O es que el dinero quizás ya lo ha podido lo comprar todo, incluso nuestra alma?
Ante estas aberraciones seguramente muchos de nosotros nos quedaremos pensando: pobrimos ¿pero que puedo hacer yo? Pues es en nosotros mismos donde empieza todo. Dejemos de comprar ropa de Nike o juguetes de la marca Hasbro. Si los millones de personas que pensamos que estamos solas en el mundo y que no podemos hacer nada nos juntásemos la situación seguramente cambiaría.

Obligación por ley de compartir la tareas domésticas

Obligación por ley de compartir la tareas domésticas Obligar a los hombres a compartir las tareas del hogar y el cuidado de los hijos, abuelos y otras personas dependientes, será uno de los objetivos la modificación del artículo 68 del Código Cívil propuesta por el PNV y aprobada ayer en la Comisión de Justicia que estudia la nueva ley del divorcio.
Llevar a cabo un incumplimiento de esta "ley" sería considerado como una infracción de los deberes conyugales pero no traería consigo un castigo penal.
Esta medida pretende ayudar a superar el estrés que sufren 4 de cada 10 españolas.
Según una encuesta llevada a cabo por la Organización de Consumidores y Usuarios esta enfermedad la padecen un 40% de mujeres y un 28% de hombres. De los cuales 1 de cada 10 se automedica. Este dato es realmente alarmante ya que la salud no se trata de un juego. Por ello, los profesionales médicos aconsejan hacer deporte, psicoterapia y como último recurso acudir a tratamientos médicos supervisados por espelistas.